• Proveer alimento a los niños huérfanos, para combatir el hambre y la desnutrición.
  • Impartir educación a los niños, enseñándoles a leer y escribir, un oficio, dándoles la capacitación y las herramientas necesarias para convertirse en trabajadores responsables.
  • Proveer para los niños asistencia médica curativa y preventiva.
  • Formar en los niños principios bíblicos que los ayuden a creer en Dios y en sí mismos.
  • Construir un edificio que pueda albergar todos estos servicios, reclutando personal capacitado que pueda brindar la mejor atención a cada niño apadrinado.
  • Abrir sedes de Corazones de Vida en cada país sumido en extrema pobreza en el continente americano, comenzando por El Salvador, Haití, República Dominicana, y otros.
  • Invitar a empresarios, instituciones y personas voluntarias a sumarse al esfuerzo humanitario de ayudar al necesitado, formando conciencia social.